• 19/08/2026 23:48

La importancia de estar preparados

Ago 19, 2026

Por Pamela Arancibia Pastén, presidenta regional CChC Tarapacá

Las lluvias que durante los últimos días han afectado a Iquique, Alto Hospicio y distintos sectores de nuestra región nos han dejado una señal que no podemos pasar por alto. En una zona donde las precipitaciones intensas son poco habituales, hemos visto calles y carreteras dañadas, dificultades para el tránsito, interrupciones en la iluminación pública y semáforos, además de establecimientos educacionales y de salud que han debido suspender o modificar su atención.

Más allá de la emergencia y de los esfuerzos que hoy realizan las autoridades, los municipios y los equipos que trabajan para recuperar los servicios afectados, estos episodios nos invitan a reflexionar sobre un desafío mucho más profundo: la importancia de estar preparados.

La experiencia de estos días demuestra que la infraestructura pública cumple un rol esencial en el funcionamiento de nuestras ciudades. Cuando una calle se deteriora, no solo aumenta la congestión; también se dificulta el traslado de trabajadores, estudiantes, pacientes y servicios de emergencia. Del mismo modo, cuando un establecimiento de salud o un colegio debe interrumpir sus actividades, las consecuencias llegan directamente a miles de familias.

Tarapacá posee condiciones geográficas y climáticas únicas que históricamente han orientado la forma en que planificamos nuestras ciudades. Sin embargo, eventos como los recientes nos recuerdan que debemos incorporar una mirada de mayor resiliencia frente a fenómenos que, aunque no sean frecuentes, pueden generar importantes impactos sobre la vida cotidiana.

Estar preparados no significa únicamente reaccionar de buena manera cuando ocurre una emergencia. Significa anticiparse mediante una planificación adecuada, identificar los puntos críticos de nuestras ciudades, fortalecer los sistemas de evacuación de aguas, mejorar el diseño y mantenimiento de calles y rutas, y proyectar una infraestructura capaz de responder de mejor forma ante escenarios complejos.

Desde la Cámara Chilena de la Construcción creemos que este desafío debe abordarse con una visión de largo plazo y mediante un trabajo colaborativo entre el Estado, los municipios, el mundo privado, los especialistas y las comunidades. La infraestructura no puede pensarse solamente para las necesidades del presente, sino también para enfrentar los desafíos que el territorio y el clima puedan plantearnos en el futuro.

Cuando la emergencia pase y la normalidad vuelva a nuestras ciudades, la lección debiera permanecer. Las lluvias de estos días nos recuerdan que invertir en infraestructura resiliente es invertir en seguridad, conectividad y calidad de vida. Prepararnos hoy es la mejor manera de construir un Tarapacá más fuerte para mañana.