• 29/07/2026 14:46

Doctorado en Ciencias Sociales participa en experiencia comunitaria sobre cuidados y migración

Jul 28, 2026

La participación en la ceremonia de cierre del Centro Intercultural de Cuidados Buen Vivir Sin Fronteras permitió conocer la experiencia de una organización que articula cuidados, migración, género y derechos humanos desde el territorio.

– En el marco de sus acciones de vinculación con el medio, el Doctorado en Ciencias Sociales de la Universidad de Tarapacá participó en la ceremonia de cierre del proyecto «Centro Intercultural de Cuidados Buen Vivir Sin Fronteras: Autonomía, Protección y Derechos para Mujeres Migrantes y sus Familias del Campamento Alto Molle», iniciativa impulsada por el Centro Social, Cultural y Deportivo de Migrantes y Promigrantes Buen Vivir Sin Fronteras con financiamiento de ONU Mujeres.

La actividad reunió a representantes de instituciones públicas, organizaciones de la sociedad civil y del mundo académico para conocer los resultados alcanzados por esta experiencia comunitaria, que desde marzo de 2026 entregó servicios de cuidado infantil, reforzamiento escolar, acompañamiento psicosocial y orientación migratoria a mujeres migrantes y sus familias del campamento Alto Molle, en Alto Hospicio.

En representación del programa asistió la directora (s) del Doctorado en Ciencias Sociales, Dra. Nanette Liberona Concha, quien destacó el valor de estas experiencias para la producción de conocimiento social desde los territorios y la construcción de vínculos permanentes entre la universidad y las comunidades. «Creemos que la producción de conocimiento debe dialogar con los territorios y las organizaciones sociales. Participar en instancias como ésta fortalece nuestra vinculación con el medio y nos permite comprender, desde una perspectiva interdisciplinaria, los procesos de movilidad humana, cuidados y organización comunitaria que hoy desafían a nuestras sociedades».

Durante la ejecución del proyecto se benefició a 50 niños y niñas mediante espacios de cuidado comunitario y reforzamiento en castellano y matemáticas; se brindó apoyo psicosocial y orientación migratoria a 64 mujeres; y se fortaleció la formación de cuatro cuidadoras comunitarias que atienden diariamente a niños y niñas entre 1 y 4 años. Asimismo, se consolidó una red de trabajo integrada por 13 instituciones, generando espacios para talleres, capacitaciones y acciones orientadas a la promoción de derechos y la autonomía económica de las mujeres.

La representante legal del proyecto, Ángela Popo, valoró el impacto alcanzado gracias al trabajo conjunto desarrollado durante estos meses. «Esta iniciativa demuestra que el trabajo comunitario y la articulación entre organizaciones e instituciones hacen posible generar acciones concretas desde el territorio para fortalecer la calidad de vida de las familias migrantes».

En tanto, la coordinadora del Centro Intercultural de Cuidados, Hillary Alvarado, señaló que el desafío es dar continuidad al proceso construido. «Este proyecto permitió consolidar un espacio seguro y nuestro propósito es que esta experiencia continúe creciendo mediante la autogestión y el compromiso de la propia comunidad».