El viento y la camanchaca característicos del patio de Las Banderas del Complejo Penitenciario de Alto Hospicio, arroparon un momento de profunda solemnidad institucional. En una impecable ceremonia protocolar, la dirección de esa unidad, conmemoró el Día del Suboficial Mayor, marco en el cual, además, se materializaron los merecidos ascensos de diversos grados del personal de la planta de suboficiales.
La actividad estuvo impregnada de una alta carga emotiva, reflejo del sacrificio familiar y la entrega diaria que reviste la carrera penitenciaria, y contó con la presencia del Seremi de Justicia y Derechos Humanos, Claudio Chamorro, y de la Seremi de la Mujer y la Equidad de Género, Lucrecia Mena, la directora regional, Coronel Nélida Troncoso, junto a autoridades institucionales y familiares de los ascendidos.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la investidura de los funcionarios que avanzaron en su carrera, ascendiendo de Gendarmes Segundo a Gendarmes Primero, de Cabos a Cabos Segundo, y de Cabos Primero a Sargentos.
Al recibir sus nuevos grados, los flamantes sargentos recibieron también el sable de mando, símbolo de liderazgo, templanza y autoridad legítima. El momento guardó un profundo respeto al recordar la histórica y noble máxima grabada en el metal: “No me desenvaines sin razón, ni me envaines sin honor”, un recordatorio perenne del correcto uso de la fuerza y el compromiso irrestricto con la justicia.
Posteriormente, la emotividad se trasladó a las filas superiores al reconocer formalmente en su nuevo grado a los Suboficiales Mayores, la cúspide de la carrera del personal uniformado, quienes han dedicado su vida entera al resguardo y la reinserción en los contextos más complejos.
Durante su alocución, la Directora Regional de Gendarmería dirigió palabras cargadas de simbolismo y visión de futuro, apuntando directamente al rol estratégico que asumen quienes hoy visten nuevos grados, especialmente los Suboficiales Mayores.
«Ustedes están llamados a ser los maestros de las nuevas generaciones. Sean los guías, el faro y el ejemplo vivo de aquellos jóvenes que vienen de atrás dando sus primeros pasos en la institución», enfatizó la máxima autoridad regional, relevando la importancia de la transmisión de la experiencia y el espíritu de cuerpo.
La presencia de los secretarios regionales ministeriales de Justicia y de la Mujer reafirmó el respaldo gubernamental a la gestión penitenciaria en Tarapacá, destacando el rol de Gendarmería no solo en la seguridad pública, sino también en el fortalecimiento institucional con perspectiva de género y pleno respeto a los derechos fundamentales.
Además, se produjo otro acto lleno de simbolismo al reconocer el trabajo efectuado por el can “Kira”, quien se acogió a retiro después de prestar servicio por casi una década, reconocimiento que cumplieron las autoridades presentes.
La ceremonia concluyó con los tradicionales honores de reglamento, dejando en las retinas de los asistentes una jornada donde el esfuerzo, la disciplina y el honor institucional volvieron a ratificar el compromiso de Gendarmería de Chile con la Región de Tarapacá.

