• La obra es parte de un emblemático proyecto patrimonial impulsado por las Organizaciones del Santuario, con el apoyo de Collahuasi a través de la Ley de Donaciones Culturales.
El Santuario de La Tirana cuenta con un nuevo espacio destinado a resguardar y proyectar una de las tradiciones religiosas más profundas del Tamarugal: la Capilla del Niño Dios. Este recinto fue concebido para mantener el vínculo de la imagen peregrina con los fieles durante todo el año y fortalecer la memoria de la “Pascua de los Negros”, celebración de Navidad y Epifanía que constituye la segunda festividad más importante del Santuario.
Esta capilla se enmarca en un proyecto de mayor alcance, liderado por las Organizaciones del Santuario y financiado por Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi mediante la Ley de Donaciones Culturales. La iniciativa contempla, además, trabajos de resguardo en el altar de la Virgen Peregrina en la cripta y la actualización museográfica del Museo de la Vivencia Religiosa del Norte Grande.
A este conjunto, se suma la restauración de la imagen venerada de la Virgen del Carmen de La Tirana, finalizada en febrero pasado. Este hito patrimonial permitió intervenir a “La Chinita” por primera vez en más de un siglo, contribuyendo a la preservación de uno de los símbolos religiosos y culturales más significativos de Tarapacá.
Ubicada bajo el altar de Jesús Nazareno, la nueva capilla fue diseñada en armonía con la arquitectura y simbología del templo. Su propuesta estética recrea la serenidad de la noche del nacimiento de Jesús mediante un cielo estrellado, referencias al paisaje del Tamarugal, murales que retratan a peregrinos y bailes de pastores, y un sistema de iluminación indirecta. Asimismo, incorpora un altar inspirado en antiguos tabernáculos y elementos propios de esta devoción.
Para el presbítero Eduardo Parraguez, rector del Santuario, “contar con un espacio especialmente destinado al Niño Dios nos permite cuidar esta imagen y, al mismo tiempo, mantener viva una celebración que reúne a familias, peregrinos y bailes de pastores. Es una capilla pensada para el encuentro, la oración y continuidad de una tradición muy querida por nuestra comunidad”.
Por su parte, Karla Aguilera, representante de la Comisión de Restauración del Santuario y directora del Museo de la Vivencia Religiosa del Norte Grande, señaló que “esta capilla permite reconocer y resguardar una tradición profundamente ligada a la historia de La Tirana. Más que habilitar un espacio físico, buscamos dar continuidad a una forma de devoción transmitida por generaciones y que es parte de la identidad cultural del territorio”.
En representación de Collahuasi, Luciano Malhue, gerente de Asuntos Públicos, sostuvo que “valoramos contribuir a iniciativas que nacen desde la comunidad y que permiten proteger expresiones de la religiosidad e identidad de Tarapacá. Esta nueva capilla se suma a un trabajo patrimonial más amplio en el Santuario, orientado a proyectar estas tradiciones para las futuras generaciones como la emblemática restauración de la imagen venerada de la Virgen del Carmen, un inédito hito en la historia regional y del norte grande”.
Con esta nueva infraestructura, el Santuario integra un espacio permanente para la veneración del Niño Dios, avanzando en un proceso de conservación que pone en valor la fe, la memoria y la participación activa de las comunidades que mantienen vivas las tradiciones de La Tirana.

