El programa, financiado por el Gobierno Regional, culminó este mes de abril con talleres de bordado japonés y reutilización en Iquique, Pozo Almonte y Alto Hospicio, logrando convocar a más de 500 personas durante toda su ejecución.
Con el arte como herramienta de solución ambiental, el programa Materia Prima logró convocar a más de 500 participantes en lo que va del año. La propuesta, que inició el pasado mes de enero, ha desarrollado una decena de encuentros —incluyendo conferencias públicas, talleres y workshop— enfocados en dar una segunda vida a los desechos textiles.
El programa fue desarrollado por el Centro Cultural y Social Circuito Norte y ejecutado en colaboración con Estudio OF, y financiada por el 8% del Fondo de Medio Ambiente del Gobierno Regional (GORE). La iniciativa se desarrolló tanto en las comunas de Iquique, Alto Hospicio y Pozo Almonte.
Este mes de abril, la iniciativa puso broche de oro a su ciclo 2026, consolidando una propuesta que busca entregar herramientas concretas a la comunidad para enfrentar la crisis del desecho textil a través del diseño y la técnica. El programa finalizó sus actividades con tres instancias clave de formación: dos talleres de Bordado Japonés (impartidos por la facilitadora Carolina Lazo en Iquique y Pozo Almonte) y uno de reutilización textil en la comuna de Alto Hospicio (por la tallerista Karen Mundaca)
Cada sesión contó con una alta convocatoria, promediando los 20 participantes por taller, quienes aprendieron que una prenda dañada no es necesariamente un residuo, sino una materia prima lista para ser reparada, rearmada y lucida nuevamente.
«La idea es entregar herramientas sobre cómo convertir una materia prima que se ha vuelto un problema regional en una oportunidad para rearmar y reparar, en vez de desechar», destacó el director de proyecto Carlos Olivares.
Herramientas
Para quienes fueron parte de los talleres del programa Materia Prima, resaltaron las herramientas entregadas les ayudará a emprender a través del reciclaje.
Es el caso Ruth Jiménez, quién participo en los talleres de reutilización textil en Alto Hospicio. “Me pareció muy bueno, muy hermoso, el reciclaje en jeans, primera vez que estoy confeccionando delantal, me hace muy feliz aprender”
Las participantes han elaborado bolsitos-pastilleros diseñados para que las personas puedan organizar sus remedios, además de llaveros y mantas decoradas con aplicaciones tejidas a mano
En la misma línea Karen Flores, resaltó que el taller de reciclaje fue entretenido en donde además aprendió junto a sus compañeras. La motivación principal de las asistentes no solo radica en la adquisición de nuevas herramientas, sino en el ambiente de camaradería que se genera. “me gusta aprender mucho y también aprender técnicas. Hay cosas que no sabía cómo el sesgo, es primera vez que hago uno. Y el poder emplear nuevas técnicas, cosas que no sé”.
Además, resaltó que, gracias a las nuevas destrezas adquiridas, se espera la creación de nuevos proyectos personales que nazcan de la técnica perfeccionada y la inspiración compartida en el taller.

